Hoy os traigo un enlace con aditivos que mejor plantearse si los queremos en otros alimentos. Además, la página trae mucha más información y recetas.
Si os gusta cocinar y/o sois curiosos, os la recomiendo!
http://www.onegreenplanet.org/natural-health/10-scary-food-additives-you-should-avoid/
"Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina" (Hipócrates)
martes, 22 de octubre de 2013
domingo, 29 de septiembre de 2013
“Quien tiene la información, tiene el poder”
O lo que es lo mismo: “quien tiene la atención, tiene el poder”.
Información es in-formar es decir, formar dentro: crear
y desarrollar tus intereses en los que tu atención se centra. Aquellos que pueden modelar tu “forma”, pueden
orientar tu atención. Atender es, una manera de dirigir la información, hacia
dónde va a tender tu pensamiento.
La realidad, tal
y como decía el psicoanalista José Luis Parise, no tiene nada que ver con lo que estás viendo
sino dónde pones tu atención. Ésta, la dirigimos según un discurso, un enunciado,
una información. El cambio de discurso, cambia dónde pones la atención y por
tanto, la realidad que experimentas porque seleccionas sólo aquello en lo que
estás interesado; y esa va a ser tu verdad. Esto se ha puesto de manifiesto en
varias ocasiones, como por ejemplo en el experimento de los psicólogos Daniel Simons y Christopher Chabris que os
invito a hacer:
Ante esto, no
debería extrañar que tu atención sea algo tan deseado. Pierdes el poder de
decidir qué verdad quieres que haya en tu vida para someterte a la que otros
quieren que haya; y la mejor manera de que ni te plantees esto es estar bajo el
influjo de sentimientos como angustia, miedo, inseguridad, ansiedad… Todo lo que parece rodearnos hoy en día. Como
decía Goethe en su obra Fausto: Vi
Veri Veniversum Vivus Vici ( Por el poder de la verdad, yo, estando vivo,
he conquistado el universo).
¿No es hora de
recuperar tu poder?
“… ¿O existe, por el contrario, un estado de libertad
positiva en el que el individuo vive como yo independiente sin hallarse
aislado, sino unido al mundo, a los demás hombres, a la naturaleza? Creemos que
la contestación es positiva, que el proceso del desarrollo de la libertad no
constituye un círculo vicioso, y que el hombre puede ser libre sin hallarse
solo; crítico, sin henchirse de dudas; independiente, sin dejar de formar parte
integrante de la humanidad. Esta libertad puede ser alcanzada realizando su yo,
siendo lo que realmente es”.
(Erich Fromm, El miedo a la libertad)
(Erich Fromm, El miedo a la libertad)
lunes, 23 de septiembre de 2013
Vive con emoción.
Gregg Braden, en
su libro “El efecto Isaías” habla de la importancia del pensamiento, la emoción
y el sentimiento. La emoción no es más que la dualidad “amor” y aquello que
consideremos contrario al amor – entendiendo amor como algo más amplio a lo que
habitualmente estamos acostumbrados – y es lo que motiva nuestras acciones. El
pensamiento, es lo que nos permite gestionar esas emociones; dirige nuestra
atención hacia aquello que nos produce emoción. El sentimiento, es la
confluencia de estos dos elementos. A partir de qué nos ha motivado y cómo lo
hemos dirigido se generan estos.
Esta manera de
entender “nuestro ser”, no es muy distinta a la que proponía, desde otro punto
de vista, el neurocientífico Paul Maclean, quien realiza la “teoría del cerebro
triuno” – dicha teoría fue formulada anteriormente por el psicólogo alemán Franz
Brentano. Dicha teoría, sugiere que existen tres cerebros en uno: el reptiliano,
el límbico y el neocórtex, relacionados respectivamente con el hacer, el sentir
y el razonar.
Actualmente,
personajes como Claudio Naranjo, Doctor en Medicina por la Universidad de
Chile, promueven cambios en el sistema educativo relacionados con el equilibrio
entre estas partes que nos conforman. Para él, la crisis de la sociedad viene
por el estancamiento en la mente patriarcal: una mente insensible y llevada
puramente por la razón. Cito textualmente, una “tiranía de la razón sobre la
emoción y el placer instintivo”.
Lo que para mí es
claro, es que desde niños aprehendemos aquellas cosas que despiertan en
nosotros la emoción. Éstas, las canalizamos y generan un sentimiento. Las cosas
que vivimos de esta manera pocas veces las olvidamos y son nuestra esencia. “La letra con sangre
entra” tal y como pintó Goya, se ha convertido en el estandarte de nuestras
vidas, en todos sus campos. Nos movemos en un torrente de sinsentido, una
obediencia compulsiva y, por supuesto, la tristeza de no reconocernos a nosotros
mismos.
¿No es hora de ponerle emoción a tu vida?
¿No es hora de ponerle emoción a tu vida?
“En algún apartado rincón del universo
centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un
astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto
más altanero y falaz de la “Historia Universal”: pero, a fin de cuentas, sólo
un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza, el astro se heló y los
animales inteligentes perecieron. Alguien podría inventar una fábula semejante
pero, con todo, no habría ilustrado suficientemente cuán lastimoso, cuán
sombrío y caduco, cuán estéril y arbitrario es el estado en el que se presenta
el intelecto humano dentro de la naturaleza. Hubo eternidades en las que no
existía; cuando de nuevo se acabe todo para él no habrá sucedido nada, puesto
que para ese intelecto no hay ninguna misión ulterior que conduzca más allá de
la vida humana. No es sino humano, y solamente su poseedor y creador lo toma
tan patéticamente como si en él girasen los goznes del mundo. Pero, si
pudiéramos comunicarnos con la mosca, llegaríamos a saber que también ella
navega por el aire poseída de ese mismo pathos,
y se siente el centro volante de este mundo”.
(Friedrich Nietzsche, Sobre la verdad y mentira en sentido extramoral).
jueves, 19 de septiembre de 2013
El comienzo de la virtud
En épocas pasadas, anteriores a la Grecia de Sócrates, las personas estaban diferencias por dos palabras que, actualmente, han perdido todo el significado de entonces: homo y virtus.
La palabra "homo" (hombre) comparte su raíz con la palabra "humus" (suelo, tierra), por lo que hoy se entiende que Hombre quiere decir "ser de la tierra". Sin embargo, si profundizamos un poco más, "humus" es la sustancia que se encuentra en la parte superior de los suelos que proviene de la descomposición de restos orgánicos. Es decir, podemos interpretar que Hombre quiere decir "ser descompuesto".
"Virtus" es virtud. Virtuoso, es sinónimo de "feliz", aquel que tiene la fuerza para mostrar su propia personalidad y se presenta ante el mundo con autenticidad. El "vir" era el señor, el aristócrata, el guerrero, el que no es propiedad de nadie.
En este punto, diferenciamos que el "hombre" era el esclavo, la escoria cuyo conducta era la "humánitas"; y el "virtuoso" era el ser libre y auténtico cuyo código era la "virtus".
¿Qué ocurre entonces desde Sócrates para que estas palabras se desliguen de su signficado? Aparece la figura del sacerdote judío que incita a sufrir en este mundo y a postergar la felicidad para el otro, por lo que la "virtus" se va convirtiendo en renuncia.
¿No es hora de comenzar a ser virtuosos?
La palabra "homo" (hombre) comparte su raíz con la palabra "humus" (suelo, tierra), por lo que hoy se entiende que Hombre quiere decir "ser de la tierra". Sin embargo, si profundizamos un poco más, "humus" es la sustancia que se encuentra en la parte superior de los suelos que proviene de la descomposición de restos orgánicos. Es decir, podemos interpretar que Hombre quiere decir "ser descompuesto".
"Virtus" es virtud. Virtuoso, es sinónimo de "feliz", aquel que tiene la fuerza para mostrar su propia personalidad y se presenta ante el mundo con autenticidad. El "vir" era el señor, el aristócrata, el guerrero, el que no es propiedad de nadie.
En este punto, diferenciamos que el "hombre" era el esclavo, la escoria cuyo conducta era la "humánitas"; y el "virtuoso" era el ser libre y auténtico cuyo código era la "virtus".
¿Qué ocurre entonces desde Sócrates para que estas palabras se desliguen de su signficado? Aparece la figura del sacerdote judío que incita a sufrir en este mundo y a postergar la felicidad para el otro, por lo que la "virtus" se va convirtiendo en renuncia.
¿No es hora de comenzar a ser virtuosos?
"Una virtud hay que quiero mucho, una sola. Se llama obstinación
(...) en el fondo se podría englobar todo ese sinfín de virtudes que ha
inventado el hombre en un solo nombre. Virtud es: obediencia. La cuestión
es a quién se obedece. La obstinación también es obediencia. Todas las demás
virtudes, tan apreciadas y ensalzadas, son obediencia a leyes dictadas por los
hombres. Tan sólo la obstinación no pregunta por esas leyes. El que es
obstinado obedece a otra ley, a una sola, absolutamente sagrada, a la ley
que lleva en sí mismo, al ‘propio sentido’".
(Hermann Hesse, Obstinación. Escritos autobiográficos).
Mis agradecimientos a Alejandro Martín por la documentación aportada. Su blog: http://amartinnavarro.blogspot.com.es
(Hermann Hesse, Obstinación. Escritos autobiográficos).
Mis agradecimientos a Alejandro Martín por la documentación aportada. Su blog: http://amartinnavarro.blogspot.com.es
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